Según el diccionario de las Ciencias de la Educación (Santillana, 1993), la orientación profesional es un proceso de ayuda al sujeto para la decisión, formación y ubicación profesional que trata de integrar las exigencias personales con las necesidades sociales.

En el ámbito de la orientación académica y profesional el aspecto más importante, (y quizás al que menos tiempo dedicamos), es el AUTOCONOCIMIENTO.

Un autoconocimiento personal implica saber que capacidades poseemos en diferentes aspectos tales como:

 

Capacidades intelectuales

Aptitud verbal: facilidad más o menos innata para la comprensión de instrucciones y estímulos verbales.

Aptitud espacial: facilidad para la representación de objetos en dos o tres dimensiones.

Razonamiento: capacidades relacionadas con el pensamiento lógico-inferencial, la acción planificada, la anticipación de hechos o consecuencias, etc.
Factor numérico: facilidad para el pensamiento mediado por variables cuantitativas o el cálculo matemático.

Fluidez verbal: se refiere a la facilidad en la rapidez y soltura de palabra e ideas.

El autoconocimiento de las capacidades intelectuales es fundamental para el desarrollo personal y la orientación profesional.

Las aptitudes intelectuales individuales definen el perfil de capacidades que determinan las formas de captar y actuar en las situaciones al tiempo que dotan de manera especial para el desempeño de determinadas actividades, tareas o profesiones en detrimento de otras.

Por otro lado, y a pesar de que estas aptitudes son innatas, pueden ser mejoradas con el entrenamiento adecuado.

 

Motivación

Podemos definir la motivación como el conjunto de variables que activan la conducta y/o la orientan en una dirección determinada o sentido para alcanzar un objetivo. La motivación no sólo es un aspecto explicativo de la diversidad de condiciones personales, sino que es determinante y condición básica en los procesos de enseñanza-aprendizaje, imprescindible para que se produzca aprendizaje significativo.

La falta de motivación de un alumno responde a un variado tipo de factores:

  • Las pautas de actuación que los profesores despliegan en el desarrollo de sus clases.
  • Los intereses y propósitos con que afrontan los alumnos la actividad escolar.
  • Los valores e intereses predominantes y el grado de influencia de unos miembros del grupo sobre otros que influyen positiva o negativamente, en el modo en que los alumnos afrontan la actividad escolar y en su motivación y esfuerzo por aprender.
  • Tener un dominio relativamente estable sobre las competencias básicas en comunicación lingüística, en razonamiento matemático, en conocimiento e interacción con el mundo físico y natural, competencia digital y tratamiento del mundo de la información, competencia social y ciudadana, cultural y artística, competencia y actitudes para seguir aprendiendo de forma autónoma a lo largo de toda la vida, y competencia para la autonomía e iniciativa personal.
  • Expectativas: las expectativas hacen referencias a lo que nosotros mismos esperamos que ocurra, pero también a lo que los demás esperan que ocurra con respecto a un tema concreto, a un acontecimiento o a toda la vida con respecto a una persona que normalmente es el hijo/a. Las expectativas pueden ser internas o externas; es decir, atribuir los logros o los fracasos a factores internos o externos.

 

Proceso de toma de decisiones

A diario debemos tomar continúas decisiones sobre diversos temas. Unas decisiones no son importantes pero otras sí. La opción por una u otra alternativa va en función de las ventajas que tienen unas sobre otras, sin embargo, no es una decisión fácil, algunas como la elección de una profesión, de una carrera, de una compra, etc., si la tomamos mal puede cambiar el giro de nuestra vida. Es por este motivo por el que aprender y enseñar a tomar decisiones debe ser un proceso pausado, meditado y reflexionado con madurez, observando atentamente todas las alternativas y responsabilizándonos tanto de las consecuencias negativas como de las positivas de nuestra decisión.

Si tenemos un conocimiento profundo de nuestro propio conocimiento sobre aspectos como los que acabamos de estudiar, capacidades intelectuales, motivación, y capacidad de toma de decisiones, nuestras posibilidades de éxito serán mayores.