Trastornos de comportamiento en la infancia y adolescencia

Trastorno de la conducta

Se entiende como trastorno de la conducta a la alteración del comportamiento, que se manifiesta de una manera antisocial, ya desde la infancia, y que se refleja en una serie de violaciones de normas que no son propias de la edad, como los enfrentamientos con otros niños; escaparse de clase, etc. Estas manifestaciones van unidas una serie de situaciones familiares, sociales y escolares. Aunque aparecen en la etapa infantil, pueden continuar y se pueden ampliar en la edad adulta.

Los síntomas del trastorno de la conducta van unidos a un comportamiento repetitivo y persistente en el que se violan los derechos básicos de los demás, así como normas sociales propias de la edad. Los síntomas más frecuentes, según el DSM – IV –TR, van acompañados de los siguientes comportamientos:

• Comportamiento agresivo.
• Comportamiento destructor.
• Falsedad y engaño.
• Violación de reglas.

Los primeros síntomas suelen ser más simples y leves, y a veces pueden confundir con la evolución propia de la edad. Estos síntomas pueden ser:

• Ira intensa.
• Ataques de furia o pataletas.
• Una irritabilidad e impulsividad extrema.
• Baja tolerancia a la frustración.

Trastorno negativista desafiante

El trastorno negativista desafiante se caracteriza por un enfrentamiento continuo con los adultos y con todas aquellas personas que tengan algún rasgo de autoridad, en especias dentro de la familia y de la escuela. Suele aparecer en torno a los dos o tres años, como una manifestación de oposición y desafío, aunque será a partir de los siete años cuado se manifieste como tal trastorno afectando entre un 6% y un 14% de la población infantil.
Las formas más frecuentes de manifestarse, según se recogen en las clasificaciones actualmente operativas: CIE- 10, DSM – IV- TR, son las siguientes:

• Se enfadan con relativa frecuencia.
• Discuten continuamente con los adultos.
• Desafían las reglas de los adultos. Son provocadores.
• Son niños que intentan en todo momento molestar.
• Culpan y reprochan a los demás de sus propios errores.
• Utilizan un lenguaje obsceno.
• Son rencorosos y reivindicativos.
• Suelen tener graves problemas de aprendizaje.
• Utiliza la mentira y el engaño, etc.

Trastorno de inadaptación social

En general se puede considerar inadaptado a un niño o niña, que poseyendo una dotación intelectual aceptable, se automargina del proceso educativo y social, adoptando conductas enfrentadas hacia la sociedad, la escuela y su propia familia.

La inadaptación social constituye un problema en el proceso de socialización consistente en la ruptura de la comunicación e interacción entre la persona y el contexto social que le envuelve. Para considerar que una persona es inadaptada, las respuestas conductuales desadaptadas han de ser habituales, conformando su repertorio comportamental y llegando a tener incidencias en su personalidad.

Causas de la inadaptación social

• Causas sociales.
• Causas raciales.
• Causas familiares y psicoafectivas.

Trastorno de identidad e inhibición académica y profesional específica

El trastorno de identidad representa un grave malestar subjetivo centrado en la incertidumbre ocasionada por diversas cuestiones relativas a su identidad personal, y consecuentemente, una incapacidad para la toma de decisiones, sensación de aislamiento, y vacío interior. Suele aparecer en la adolescencia y desencadena una serie de conductas inadecuadas y de rechazo hacia los entornos inmediatos del adolescente.

La inhibición académica, constituye la incapacidad de funciona de forma adecuada tanto en el ámbito educativo como laboral, a pesar de poseer la suficiente capacidad intelectual y facultades para un adecuado rendimiento académico y profesional.

Esta inhibición aparece acompañada por la alteración de las pautas de sueño, trastornos alimentarios y rituales compulsivos.

Acoso escolar

El acoso escolar serían las pautas de actuación que, en el medio escolar, son utilizadas por unos alumnos para intimidar o amedrentar a otros alumnos o profesores.

Desde el punto de vista psicopatológico, las victima se convierten en seguidores dóciles del agresor para de esta forma asegurar su supervivencia en el centro.

Es un problema que se está incrementando de una forma alarmante, el acoso en todas sus manifestaciones: humillaciones, vejaciones en público, palizas, grabaciones y posterior difusión, etc.