Las exigencias de la vida actual, no dejan sitio para las personas que por una o varias causas no pueden seguir el vertiginoso ritmo que se nos ha impuesto. Este fenómeno, no sólo ocurre en el mundo adulto, si no que también invade y de una manera feroz la vida de los niños.

Las aulas son pequeños universos, en el que se representan y se proyectan los problemas de la sociedad; ya es bastante difícil salir airoso de esta situación de estrés diario, pero la dificultad se acrecienta cuando el niño padece un trastorno de aprendizaje.