La capacidad cognitiva, se refiere a cada uno de los procesos por los que se llega al conocimiento de las cosas, y que son fundamentalmente: la percepción, el descubrimiento, el reconocimiento, la imaginación, la memorización y finalmente el aprendizaje.

Para poseer una buena agilidad mental es imprescindible el correcto desarrollo de las habilidades cognitivas básicas, como: una buena memoria, buena capacidad de observación, de atención, de discriminación, de concentración, de percepción; en definitiva una buena capacidad mental.

Hoy todos queremos estar bien de salud, poseer una buena forma física, y encontrarnos ágiles, con fuerzas y energías para las muchas exigencias de la vida diaria y para ello no regateamos ni tiempo ni esfuerzo; sin embargo, podemos decir lo mismo del cuidado que le dedicamos a nuestro cerebro, el órgano más fascinante y maravilloso que poseemos. Posiblemente no.

Muchas son las amenazas externas que atentan directamente contra nuestro equilibrio mental y físico, como el estrés, la ansiedad, la contaminación ambiental, pero también las internas, enfermedades degenerativas, enfermedades que atentan directamente contra la memoria, la capacidad de atención y de concentración, consumo de psicofármacos, etc. Sin embargo, nunca es demasiado tarde ni demasiado pronto para ejercitar nuestras habilidades cognitivas, es más cuanto antes empecemos mejor.

Algunas Definiciones interesantes

Memoria

Capacidad para evocar información previamente aprendida. En la memoria se involucran básicamente las siguientes fases.

  • Procesos de adquisición: son los responsables de la entrada de información.
  • Procesos de almacenamientos: se centran en torno a la problemática de la codificación, sistemas de representación, modos de organización de la información, etc.
  • Procesos de recuperación: desde un enfoque funcional se centran en la posibilidad, condiciones, mecanismos, etc., para utilizar la información adquirida, registrada y retenida.

Atención

Proceso de focalización perceptiva que incrementa la conciencia clara y distinta de un número central de estímulos, en cuyo entorno quedan otros más difusamente percibidos. (J. L. Pinillos.)

Percepción

Es la facultad de reconocer y discriminar los estímulos visuales y auditivos y de interpretarlos asociándolos con experiencias anteriores.

Capacidad intelectual (Inteligencia)

Entendemos la inteligencia como aquella función intelectual central que nos permite el procesamiento de la información que encontramos en nuestro medio físico y social, así como, la capacidad suficiente para comprenderla, razonarla, abstraerla, generalizarla y extraer conclusiones lógicas. Facilita la adaptación del individuo permitiendo que sea capaz de sacar provecho de aquellas experiencias previas y conocimientos acumulados ante nuevos retos y problemas, aplicando sistemáticamente determinados procesos de razonamiento.

Aprendizaje

Proceso mediante el cual un sujeto adquiere destrezas o habilidades prácticas, incorpora contenidos informativos, o adopta nuevas estrategias de conocimientos y/o acción. Es importante distinguir entre aprendizaje, entendido como los procesos que se producen en el sistema nervioso , y la ejecución o puesta en acción de lo aprendido; que es la conducta que realiza el sujeto, y a través de la cual se comprueba que efectivamente se ha producido el aprendizaje.

Imaginación

Actividad mental basada en la percepción, la memoria, y el pensamiento, mediante la cual se reproducen imágenes (Imaginación reproductiva), y se crean asociaciones entre éstas (Imaginación productiva). La imaginación reproductiva interviene principalmente en el proceso de reconocimiento, y la productiva, en la creación artística. Los factores que determinan la imaginación son de índole interna (estado físico, experiencias pasadas, etc.), y externa (cultura, costumbres, etc.)